lunes, 19 de abril de 2010

De etiqueta


Sigo escuchando consignas sobre una ideología u otra, un lado u otro, donde parece que todo es o blanco o negro. No se puede ser conservador y progresista a la vez... ¿o sí? Dice la Real Academia que la persona conservadora es "especialmente favorable a la continuidad en las formas de vida colectiva y adversa a los cambios bruscos o radicales". Sobre la persona progresista, por otro lado, dice que es alguien "con ideas avanzadas, y con la actitud que esto entraña". Siempre se han considerado corrientes opuestas, e incluso enfrentadas. Eras de un lado o de otro, el mediopensionismo ni se planteaba, no sea que te digan que no te mojas, no sea que no intereses. Pero como en todo, los tiempos cambian, y creo que hoy en día hablar de conservadores y progresistas como grupos enfrentados es una soberana chorrada. La izquierda, la derecha... hay gente a la que le encanta poner nombre a las cosas, simplificar, que las excepciones no molesten porque, qué quieren, son excepciones. Pues bien, llega un momento en que la mayoría es la excepción y a la gente ya le pica demasiado que se le llame de una u otra manera. Las ideologías dejan de tener sentido como doctrinas establecidas y la palabra dogma suena demasiado mal. No se puede fomentar la diversidad y ponerle nombre a la vez.

7 comentarios:

Oier Garmendia dijo...

es muy facil decir todo esto, cuando se tienen posiciones de centro, pero los que tenemos una posicion ideologica definida, que existe y es muy real, es totalmente diferente a la posicion conservadora o liberal existente en algunos partidos acomodados durante muchos años en el poder y que actualmente no estan dispuestos a dar pasos hacia las posiciones que manejamos otros, ni siquiera en temas de soberania. asi, es muy dificil que el sector de la izquierda soberanista o independentista, comparta algo con otros que se muestran reaccionarios a estos cambios que lleven a euskal herria a ser mas social y totalmente independiente.

Nerea dijo...

Me parece bien, Oier, que identifiques lo que digo en este post con lo que ocurre en Euskal Herria, pero en ningún momento lo he hecho con esa intención. Hablo de que antes a alguien de derechas se le presuponía cierta intolerancia hacia lo nuevo y se le atribuían ciertos valores religiosos, familiares e incluso culturales, por ejemplo. Por el contrario, a alguien de izquierdas se le atribuía una conciencia social y un compromiso con su entorno, cierta apertura de mente y capacidad para adaptarse al cambio. El problema llega cuando, ahora, me encuentro con mucha gente que dice ser de izquierdas pero en su día a día demuestra no ser tolerante o tener una reticencia muy fuerte a escuchar a los demás, o gente de derechas con valores ecologistas e ideas de solidaridad muy fuertes. Son sólo ejemplos, no hablo de nadie concreto, ni tampoco defiendo una u otra tendencia. Pero opino que ha llegado un momento en que es hipócrita e inútil hablar de izquierdas y derechas en muchos casos.

Nerea dijo...

Quizá debería matizar que mi concepción del "antes" y el "ahora" es muy personal. "Antes" yo era bastante más joven y "ahora" puede que no hayan cambiado tanto las cosas, sino que simplemente yo me haya dado cuenta de que no todo es como yo creía.

Harri dijo...

Nerea, no podría estar más de acuerdo con lo de planteas. Yo, incluso, iría más allá. Diría que conceptos de Derecha e Izquierda en la actualidad carecen de sentido, porque no se demuestran mediante actos, sino que son expresiones de autojustificación de lo que se es. Al igual que etiquetas como "demócrata" o "fascista". Es como cuando el PP repite una y otra vez que él es democrático, porque precisamente no lo es. Igual pasa en sectores más radicales de la supuesta "izquierda". Asimismo, de la misma manera alguien que dice que es demócrata calificará de fascista a quien mantenga posiciones contrarias a las suyas, cuando quizás él sea realmente el fascista. Creo que Anna Freud le llamaba proyección. cuestión, como dices, de ponerle nombre a las cosas.

pero bueno, que me voy del tema... Sinceramente, creo en aquello que dijo Aristoteles "in medium stat virtus", y que no debiera de haber problema de calificarse "de centro" (no sólo en política, sino en todo).

Nerea dijo...

Eskerrik asko, Harri.

Xabier Etxeberria dijo...

Nerea: "Las ideologías dejan de tener sentido como doctrinas establecidas y la palabra dogma suena demasiado mal."

La ideología es una doctrina, aun así, no tiene porqué ser dogmática. Creo que era Mao el que decía que el comunismo era "una guía de acción" y tenía razón. Las ideologías no son más que "guías" de acción que utilizar como "mapa" ante la realidad. Un hombre sin ideología es como una planta sin raíz.

Oier: Creo que meas fuera del tiesto. ¿No se puede ser de centro y tener ideología? ¿Desde cuándo? Me parece que confundes muchas veces "el todo por la parte". Que la gente "sin ideología" vote a derecha o centro no quiere decir que la derecha o el centro no tengan identidad. Es más, si algo ha demostrado esta crisis es que la derecha tiene las cosas mucho más claras que la izquierda.

En cuanto al tema vasco, no todos creemos que el camino de liberación del Pueblo vasco venga por decir "amén" y creer a pies juntillas a quienes nos engañaron en Lizarra-Garazi y Loiola. Creo que tenemos derecho a elegir nuestro camino, ¿no?

Por último, quería recordarte que fue el "soberanismo" quien acabó con las libertades vascas. Así que es contradictorio pedir para tu pueblo la misma medicina que lo enfermó. No es cuestión de "independencia"; sino de decidir nuestras dependencias lo que nos hace libres.

Xabier.

Izaro dijo...

No sé Nerea, en mi experiencia ese argumento de que no existen derechas i izquierdas, etc, etc, es habitualmente empleado por gente de derecha, que no digo que sea tu caso, pero por comentar... Yo estoy convencida de que sí existen. Otra cosa es que la izquierda esté bloqueada y sumida en una crisis profunda.